Todo indica que la campaña de Microsoft por atemorizar a los fabricantes para evitar que utilicen código fuente abierto, particularmente GNU/Linux, está en pleno. Las más recientes noticias de Digitime, directo de Taiwan, dicen que Microsoft está amenazando a Acer y Asustek con cobrarles una cuota de licenciamiento por el privilegio de utilizar GNU/Linux en sus dispositivos.